Testimonio de vida: La micro de lo desconocido

Testimonio de vida: La micro de lo desconocido

  • Posted by Comunicaciones
  • On mayo 11, 2018
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Sin duda que ser mamá, es una de las mejores experiencias que se puede vivir en la vida, es la mayor aventura y el mejor viaje que podemos comenzar, pero a veces te toca “ir en la micro de lo desconocido” en este viaje.

Soy Claudia, mamá de tres; Martin (12), Victoria (7) y Simón (10 meses).

Hace un año en esta fecha tenía 31 semanas de embarazo y estaba preparándome para mi estadía en Santiago. Simón debía nacer allí, estaba a punto de iniciar el viaje más emocionante de mi vida.

Unos varios meses atrás, para el 28 de diciembre de 2016, había coordinado la fecha de la ecografía de las 12 semanas de Simón, quería regalarme para mi cumpleaños el ver y escuchar a mi conchito, y alegrarme de que todo estaba bien. Fuimos todos, los 4, a conocer al nuevo integrante, hasta ahí todo era felicidad, recuerdo claramente ese día, ¡y cómo no! si hubo un antes y un después de entrar a esa sala de ecografía. Las palabras de la doctora, que me hicieron remecer las entrañas fueron: “Papás necesito conversar con ustedes… quizás es mejor que los niños esperen fuera…” Y supimos, algo no estaba bien con nuestro hijo, había un número (traslucidez nucal) fuera de lo normal, debíamos repetir el examen. Y como cualquiera hubiera hecho, busqué y lo descubrí, una probable alteración cromosomática se vaticinaba sobre mi bebé. Ese día, la celebración de mis 40 se suspendía, todo se transformó en llanto, fue uno de los peores días que he vivido como mamá.

Más adelante se pondría más difícil, también nos enteramos que Simón traía un problema cardíaco, ese fue otro golpe, fueron días de angustia e incertidumbre, que ninguna futura mamá debería vivir. Me daba cuenta cómo una vez más estábamos siendo probados, la verdad ya había sufrido antes con varios abortos entre mis dos hijos y uno antes del primero, sé lo que es un legrado y un aborto espontáneo, sé lo que es hacerse exámenes y añorar un hijo que no llega, por eso el nombre de mi hija: Victoria. ¡Ella fue realmente un triunfo de la vida! Al saber que venía, le pedí a Dios que fuera mujer y Él me lo concedió. Entonces ahora, realmente creía yo, que lo más justo para mí, era que en este nuevo embarazo TODO marchara bien y todo fuera felicidad, pero, PERO, nuestros pensamientos para nosotros no siempre, o mejor dicho casi nunca son los que Dios tiene. ¡El tiene mejores!

La noticia de un nuevo embarazo simplemente llegó, y la recibimos todos con tremenda alegría, venía el conchito. Y me sorprendía que no hubiese habido su cuota de dolor o pérdida antes, no estaba acostumbrada, pero WOW, cuál sería mi sorpresa al ir entrando a un NUEVO NIVEL de prueba, algo muy superior a lo vivido anteriormente en intensidad, algo totalmente desconocido y por lo mismo aterrador. Y ahí partía mi tercer viaje de madre, como decía al principio, un viaje LLENO de emociones, no de las buenas, de TODAS las emociones.

De la semana 12 en adelante, comencé a embarazarme de un nuevo poder también, de una nueva capacidad de afrontar los golpes de la vida. No quisimos comprobar si nuestro hijo traía o no alguna trisomía, pusimos nuestra atención en su corazón, orando a Dios por el diagnóstico, así fue como se descartó una tetralogía complicada y nos quedamos con una displasia (moderada) de su válvula tricúspide, pero igual debía nacer en Santiago (yo soy de Concepción) por que quizás debía ser operado al nacer, o a los días y para que lo cubriera el GES debía ser en una clínica en Santiago. Y la trisomía 21 fue confirmada al nacer, comenzaba la aventura.

Y así con mi esposo, “me subí a la micro de lo desconocido”, esta micro es en la que te subes cuando recibes un hijo con alguna discapacidad. Y hoy, le hablo a esas mamás que van en la misma micro que yo, las que tienen un hijo diferente, fuera de la norma.

Ustedes mamás también son fuera de norma, lo que les ha tocado vivir, las ha hecho mamás diferentes también; fuertes, guerreras, luchadoras. Estoy segura que dan la batalla día a día. No somos mejores que el resto, pero por voluntad de Dios, nos vemos obligadas a sacar lo mejor que tenemos dentro, y transformarnos en una mejor versión de nosotras, por que es eso, o rendirse. La victimización, está prohibida, acá nos toca aplicar lo que creemos  a la vida, es tremendamente difícil, lo sé, eso que dice en Santiago 1:2 de “… tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,…” y en otra versión “… alégrense profundamente cuando se sientan cercados por toda clase de dificultades…” , osea, al principio cuesta, pero cuando avanzas en la prueba y vez que estás “dentro del horno de fuego y que no te quemas ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios! se puede, y entonces glorificas a Dios con tu vida! A ti te tocó así, quizás a otras hijas del Rey les toca otra forma, pero esta es la nuestra.

La prueba SIEMPRE trae algo bueno después para tu vida.  Así como lo que les pasó a los amigos de Daniel; Sadrac, Mesac y Abed-nego que no se doblegaron ante la estatua, ni estuvieron dispuestos a transar sus principios (Daniel 3:16-30) por lo que fueron lanzados a un horno de fuego ardiendo, ¿pero sabes lo que pasó? al ver el rey Nabucodonosor que el fuego no había tenido poder alguno sobre ellos dijo: “Bendito sea el Dios de ellos, … que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey. Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia”. De igual forma, considérate afortunada, cuando te sientas dentro del horno ardiente, ¡ánimo! Dios quiere engrandecerte y sacar lo mejor de ti. Y de seguro serás de bendición para otras mamás a tu alrededor.

Hoy Simón tiene 10 meses, y lo disfruto no saben cuanto! No sé cómo viene el camino más adelante, no sé cómo se comportará su corazoncito de aquí a un tiempo, pero confío plenamente en el conductor de mi viaje. Y he decidido no sufrir ni preocuparme por las cosas que no pasan, y como mamás, sabemos que eso cuesta a veces, pero ánimo, se puede!

 

Testimonio de Claudia Ortiz Ferreira

1era Alianza Cristiana y Misionera, Concepción

 

 

8 Comentarios

Marcia Paillaleo
Que hermoso relato!! Te abrazo fuerte Claudia y un besito lleno de amor para Simón.
Odette
Ufff! Es como si hubiese estado leyendo mi historia....gracias por tu testimonio. Mi Mateo , también el conchito la semana 22 nos enteramos de su fisura de labio palatina en un inicio el diagnóstico se asociaba a otras cosas....y nos subimos a la micro...pero hoy después de pasar parte de la prueba (pues sabemos que si está en los planes de Dios nos volveremos a sentir probados) agradecemos por estos 10 meses de vida de Mateo, pues le amamos, nos enseña constantemente y Nuestro señor nos fortalece en este camino con el. Hace unas semanas cerraron su paladar y sin bien su post operatorio a sido un poco duro agradecemos pues hemos sentido fortaleza y amor para cuidarle.Sabemos que su tratamiento es largo pero tenemos claro que Dios tiene un gran propósito en nuestras vidas y en especial en la vida de Mateo.
Olivia Bonilla
Soy testigo de como Dios ha obrado su perfecta voluntad en esta familia. Es un privilegio conocer y orar por estas curcunstancias. Sin duda Dios siempre tiene el control.
Jenny
Mi amiga bella!! Cuanta bendicion en este testimonio! No me cabe duda que vendran tantas maravillas mas por testificar! Hay propósito en la vida de Simón, y ese proposito chorrea para ti, su papi, sus hermanos, abuelos, tios y todos los que le conocemos y conocerán! Me encantó leerte! Besos y abrazos!
Susana Palma
Que lindo Clau. Me emocioné mucho al leerte. También los abrazo a todos.
Nelis Cerpa
"Qué glorioso es andar con él //"🎶🎵🎼 Dice la antigua alabanza. Dios proteja todo el cuerpecito de Simón y a ti, Claudia ❗❗ Dios bendiga tus pequeños hijos y esposo ❗❗ "Grande es Jha y digno de ser alabado...." 🎼🎵🎶 Cariños a tu esposo y a ti ❗❗ ❤
Arlette
Un abrazo gigante para toda la familia Dios les bendiga

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