La figura en forma de copa representa que Cristo es nuestro santificador.

Creemos en el Espíritu Santo de Dios y en su llenura, único medio por el cual podemos llevar una vida cristiana santa y victoriosa.

Jesús dijo: “Yo soy la vid , vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” (Juan 15:5).

“Como todas las cosas que pertenecen á la vida y á la piedad nos sean dadas de su divina potencia, por el conocimiento de aquel que nos ha llamado por su gloria y virtud:” (2 Pedro 1:3)

Nota: La figura en forma de copa, o lavacro, recuerda la vasija usada en el Templo del Antiguo Testamento por el sacerdote para lavar sus manos y sus pies antes de entrar al Lugar Santísimo. Significa la limpieza diaria de nuestros pecados por el poder del Espíritu Santo.