No nos cansemos de hacer el bien

Por A. B. Simpson

¡Si Pablo solo supiese la consolación y esperanza que sus palabras han brindado a un sinfín de generaciones que han marchado el camino de la cruz al reino celestial!

Él sin lugar a duda estaría dispuesto a vivir y sufrir miles de muertes, como lo hiciera, con el fin de continuar la bendición que ha surgido desde que su cabeza rodó en el polvo de la Puerta de Ostia en Roma.

Si el menor de nosotros anticipáramos las eternas cuestiones que surgirían de nuestros más humildes servicios de fe, hablaríamos de nuestros sacrificios y tribulaciones como incomparables herencias de honor y oportunidad.  Ya no hablaríamos más de estos como sacrificios para y por el SEÑOR.

El más pequeño grano de fe, inmortal e incorruptible, eventualmente se sembrará en los cielos y cubrirá la tierra con una ciega imperecedera de gloria.  ¡Levantemos nuestras cabezas al horizonte que es más amplio que el círculo que podemos ver!  ¡Estamos viviendo, estamos sufriendo, estamos trabajando, estamos confiando por todas las edades que han de venir!

Cita Bíblica:

“No nos cansemos de hacer el bien” — Gálatas 6.9