Entrevista a Catalina Moscoso de Díaz


Viernes 18 de Agosto de 2017 | Comunicaciones ACYM

La iglesia necesita tomar el papel formativo, porque quien tiene los principios es la Biblia, la palabra de Dios, si nosotros no formamos con principios, los cuales son eternos y permanecen, las ideologías imperantes ocuparán el lugar de los principios


Catalina Moscoso de Díaz: Mi sexualidad es un regalo de Dios

En la ciudad de Temuco se realizó la jornada de capacitación "Mi sexualidad un regalo de Dios" dictada por la hermana Catalina Moscoso de Díaz, directora de la Fundación Ámalos, cuya misión es enseñar a niños, adolescentes, jóvenes y adultos los principios para desarrollar una sexualidad sana, así como los factores que protegen prevenir el maltrato, la violencia y el abuso infantil, especialmente sexual.

En la oportunidad le realizamos una entrevista sobre la educación sexual en el contexto de la iglesia, sobre los riesgos que corren nuestros niños frente al tema de la pornografía y el abuso sexual, y sobre las ideologías que hoy pretenden ser ley en nuestro país.

¿Por qué es tan importante hoy hablar de sexualidad a nuestros niños?
Siempre ha sido importante hablarle a nuestros niños de sexualidad, pero hoy es tremendamente importante porque existe una ideología imperante que está transformando todos los valores, toda la identidad del ser humano, hablándonos de las cosas que son políticamente correctas y que están llevando a los niños a tener una confusión tremenda en su identidad, en saber quiénes son, qué quieren y para dónde van. Se hace tremendamente importante hoy tocar temas que tienen que ver con la identidad y la capacidad de relacionarse unos con otros.

¿Por qué la iglesia debe tratar estos temas?
La iglesia debió tratar estos temas siempre, pero hubo un momento donde perdió la oportunidad de enseñarlos, dejó de hablarlos porque se convirtieron en un tema tabú, del cual no debería hablarse, bajo la idea de que éramos seres espirituales y sólo se dedicaron a la parte espiritual y dejaron de lado el cuerpo humano. Pero Dios nos creó como seres sexuales, a él le importa tanto el cuerpo como el alma y el espíritu; de hecho él va a redimir el cuerpo, alma y espíritu como dice el Apóstol Pablo en 1º de Tesalonicenses. La iglesia necesita tomar el papel formativo porque quien tiene los principios es la Biblia, la palabra de Dios, si nosotros no formamos con principios, los cuales son eternos y permanecen, las ideologías imperantes ocuparán el lugar de los principios. Por eso la iglesia debe urgentemente enseñar sexualidad. Cuando los adultos nos enfrentamos a la palabra sexualidad pensamos que solamente es la intimidad sexual, y resulta que la sexualidad es todo lo que yo soy para comunicarme con el mundo, hay muchos temas que podemos trabajar, incluyendo el manejo que le damos a nuestro cuerpo como parte integral de nuestro ser, la iglesia necesita volver a retomar ese papel.

¿Dónde queda la responsabilidad de los padres en la educación sexual de sus hijos?
Realmente la responsabilidad de enseñar sexualidad es de los padres y ellos talvés se engañan a sí mismos, porque enseñar sexualidad no es solamente sentar a un niño a hablarle de cosas sexuales. En el diario vivir, en la manera como yo me comporto con mi cuerpo, la manera como me relaciono con mi esposo, de la manera como le hablo a mis hijos, estamos enseñando sexualidad. Los padres han asumido que ellos no son capaces de dar conceptos a sus hijos porque no los conocen, porque les parecen difíciles o porque no han dado un buen ejemplo. Entonces han delegado esa responsabilidad vital al colegio o la iglesia.

¿En este caso, el colegio es el más indicado para hacerlo?
Yo diría que el colegio sí debe enseñar, pero el problema es que debido a las leyes que se están imponiendo, el colegio cada vez va a tener menos oportunidad de enseñar la sexualidad desde la perspectiva de Dios y su palabra. Cada vez están imponiendo alejarse de los principios de Dios para introducir los principios de la ideología que hoy impera en el mundo, y ese es un peligro grande, porque estamos hablado de ideologías que son formas de pensar que el mismo hombre ha construido frente a su sexualidad y eso lo está llevando a tener conductas sexuales muy abusivas y de alto riesgo.

"Cuando presentamos los principios de la sexualidad humana no los aterrizamos al diario vivir de las personas"

¿Cómo la iglesia puede presentar los principios y valores acerca de la sexualidad?
Algunas iglesias han estado en silencio frente al tema de la sexualidad, otras lo han presentado. Lo que veo como un común denominador es que cuando presentamos los principios de la sexualidad humana no los aterrizamos al diario vivir de las personas, o sea las personas que están en contacto con la palabra de Dios han escuchado muchas veces esos textos bíblicos, pero no sabemos aterrizarlos de manera práctica, en la vida diaria, en su salud sexual. Es ahí donde no somos propositivos, no damos la oportunidad a las personas que van a la iglesia de pensar cómo es que Dios dejó todo un modelo claro de cómo podemos relacionarnos de manera sexual, no solamente emocional, mental y social sino sexual, con el otro, y como poder verlo de manera adecuada, que bendiga mi vida y bendiga la vida del otro también y cómo entender las relaciones intimas sexuales dentro de un contexto matrimonial comprometido y mutuamente fiel. Creo que nuestros jóvenes y aún los adultos también están adoleciendo de poder hablar temas con tranquilidad, temas que podrían ayudar mucho a la pareja a tener una vida sexual más sana y saludable.

En cuanto a la educación sexual ¿Cual es la manera más adecuada de trabajar estos temas en la iglesia?
Nosotros hemos establecido un modelo que nos ha funcionado, dependiendo del grupo etario en el que trabajamos. Por ejemplo si vamos a llegar a niños, la propuesta es primero trabajar con los padres, ayudarles a los padres a entender en qué momento está su hijo, por eso lo trabajamos por edades, mostramos los materiales que trabajamos, ellos pueden ver los temas y les mostramos la manera en que los vamos a desarrollar.


Catalina Moscoso de Díaz: Mi sexualidad es un regalo de Dios En el caso de los adolescentes trabajamos también primero con padres, pero en este grupo etario los padres están necesitando que alguien hable con ellos, entonces no es que sea mas fácil, pero se vuelve mas ágil el tema para llevarlo a los adolescentes.

En el caso de adultos lo hacemos a través de trabajo en parejas, exponemos algunos temas que tienen que ver con la sexualidad entre adultos casados, y hemos encontrado que la retroalimentación es muy positiva, porque muchas parejas nunca hablan de ese tema, ni tienen a alguien que les hable del tema desde una perspectiva bíblica. Dios nos dejó modelos muy claros de relaciones, aun en las relaciones sexuales íntimas de pareja. Creo que necesitamos entender que este es un tema muy importante, que tenemos que priorizar porque nuestras familias y nuestros jóvenes están adoleciendo porque no hay con quien hablarlos.

"Los niños hoy tienen acceso a la pornografía mas o menos a los 7 u 8 años"

¿Qué riesgos corren nuestros niños hoy cuando hablamos del tema de sexualidad?
Tristemente hemos dejado la labor. Los padres se la dejamos al colegio, echamos mano de personas que se suponen nos van a ayudar, pero resulta que los niños no están recibiendo la información que nosotros quisiéramos y no nos hemos dado cuenta. Yo siempre le pregunto a los padres ¿usted sabe qué le están enseñando en sexualidad a su hijo en el colegio? Yo diría que este es uno de los aspectos importantes a tener en cuenta al momento de escoger un colegio para mis hijos. Si esos temas en sexualidad tienen los principios que yo quiero transmitir a mis hijos.

¿Quién le está enseñando sexualidad a nuestros hijos? La pornografía. Los niños hoy tienen acceso a la pornografía más o menos a los 7 u 8 años. Esas imágenes son las que están llevando a cabo la enseñanza sexual en nuestros niños, ese es el verdadero peligro, que nuestros niños tienen acceso a las nuevas tecnologías, tienen un teléfono en la mano, una tablet, pensamos que están seguros en sus cuartos, y eso no es así, tienen el mundo en sus manos y pareciera que en nuestros entornos cristianos nuestros hijos no van a vivir eso y resulta que la frecuencia es altísima.

¿Cómo prevenir el abuso sexual, como facilitar estos temas a los padres?
El acceso a la pornografía que se ha vuelto tan normal, vemos desnudos y semidesnudos aun en las tiendas de los supermercados y que están al acceso y a la vista de los niños, eso es un abuso institucionalizado. Lo hemos normalizado tanto que no nos damos cuenta y los padres ni si quiera peleamos porque se ha vuelto muy normal. Esto es un abuso institucionalizado que está haciendo que nuestros hijos se hipersexualicen.

Cuando hablamos de abuso sexual estamos hablando de un adulto accediendo a un niño a sus partes privadas o íntimas, aprovechando una relación muy estrecha y emocional con el niño. Entonces debemos saber con quién dejamos a nuestros hijos, no dejarlos solos, ayudarle a entender qué es intimo y qué es privado, ayudarle a decir: no, cuando alguien quiera acceder, jugar o tocar sus partes privadas de manera que lo hace sentir incómodo o inseguro. Todas esas son herramientas para prevenir, pero ¿y el abuso sexual en línea?

Cuando lo dejas entrar a las redes sociales, que cada vez están entrando mas pequeños, entonces ¿cómo hacemos para ayudarles a que los perfiles falsos que generan los pederastas no lleguen a ellos? Ponga filtros de control parental, tenga el computador en un lugar visible de la casa, no deje que su hijo se encierre con el computador, celular o tablet en su habitación, no le compre celulares inteligentes a sus hijos, evite de que la edad a la que accede su hijo a un teléfono inteligente sea tan temprana. Si quiere tener contacto con su hijo cómprele un celular de números.

Todas estas son herramientas para prevenir, pero a veces pensamos que le ocurre a todos los niños, menos a nuestros hijos y solamente cuando vemos que nuestros hijos están viviendo situaciones así, nos damos cuenta que también nos pasa a nosotros. Nuestros niños tienen curiosidad, preguntan afuera lo que no pueden preguntar dentro de nuestros hogares, escuchan cosas que les dan curiosidad y las buscan en internet.

Animo a los padres a pensar en ir las dos cuadras que los niños van delante de nosotros, y no decir "a mi hijo no le va a pasar". No sabemos todo de nuestros hijos, los amamos, quisiéramos estar más cerca, pero desafortunadamente estamos en un momento en la historia donde realmente ellos tienen acceso a muchas cosas que a nosotros ni siquiera se nos hubiese ocurrido cuando éramos jóvenes. No es volverse incisivo y controlador, sino de entender que esta es una realidad y que necesitamos acompañarlos más, estar más presente en la vida de nuestros hijos y sobretodo brindarles ejemplo.

Como padres qué podemos hacer ante las nuevas leyes que hoy está impulsando el movimiento LGTBI

Hay países en América Latina que todavía tenemos un cuarto de hora para decir: "mis hijos le pertenecen a Dios, mis hijos son mi responsabilidad y yo los educo de acuerdo a mis principios". El problema de esto es que una golondrina no hace verano, necesitamos estar unidos. Yo hago un llamado a todos los padres para que se levanten por sus hijos y hagamos un frente unido, hagamos alianza. Unámonos los padres que tenemos principios y no queremos que estos principios sean cambiados, nos tenemos que unir y levantar una voz.

A veces creemos que como esto no es conmigo, no me va afectar, y en este momento no podemos pensar así, porque los países que aun tenemos ese cuarto de hora debemos unirnos y decir no, y además hacer que las leyes que se están promoviendo en vez de avanzar, retrocedan. No es que no haya nada que hacer, Dios nos pone en esta situación para podernos levantar como hijos suyos y decir "nosotros no vamos a obedecer una ley que van en contra de la identidad y naturaleza con la que Dios nos creó como seres humanos".



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