Observen cómo crecen los lirios del campo

Por A. B. Simpson

Se dice que una mamá encontró a su pequeño hijo al lado de un enorme girasol, con sus pies enterrados en la tierra.  Cuando ella le preguntó, hijo, “¿qué estás haciendo?” él ingenuamente le respondió, “estoy tratando de crecer para ser un hombre.”

Su mama se rió un poco a la idea de enterrarse en la tierra para poder así crecer como un girasol.  Entonces tomando a su hijo le dijo, “Harry, esa no es la manera de crecer.  Nunca se crece por sólo tratar de hacerlo.   Entra a casa, come tu comida, juega al aire libre y pronto serás un hombre sin siquiera tratar.”

La mamá de Harry estaba en lo correcto.  No hay una mejor respuesta a la pregunta a “¿Cómo crecen los lirios?” que la de Hanna Whitehall Smith—“crecen sin siquiera tratar.”

Nuestra vida espiritual profunda es una vida inconsciente del “yo” pero unida a la vida de Cristo.  Vivimos continuamente de Su vida, nutriéndonos de ÉL, alimentándonos y constantemente llenos de Su Espíritu Santo y presencia y toda la llenura que imparte Su vida.

Cita Bíblica:

Observen cómo crecen los lirios del campo—Mateo 6.28