Ya es hora de que despierten de sueño

Hagan todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos.  La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz.

Por A. B. Simpson

Despertemos de nuestro sueño, estemos alertas y preparados para los grandes desafíos a nuestro derredor.

Dejemos a un lado las obras y vestimentas de la noche y las indulgencies que nos damos en ella: como vestimentas de placeres y túnicas de reposo.  Los placeres festivos de la oscuridad no son para los hijos del día.  Dejemos a un lado las obras de la oscuridad.

Pongámonos la armadura de la luz.  Al ponernos la ropa diaria, pongámonos la armadura porque estamos entrando en el campo del enemigo y en un mundo de peligros.  Pongámonos el casco de la salvación, la coraza de justicia, y escudo de la fe, con el cual podremos apagar todas las flechas encendidas del maligno (Efesios 6.10-19).  Estemos en todo tiempo armados, y vigilantes a los peligros que en estos últimos días nos acosan.

Pongámonos al Señor Jesucristo.  ÉL es nuestra vestimenta de día—no nuestras obras de justicia, pero la Persona y justicia del Señor Jesucristo, que nos dio Su propia vida y llega a ser nuestro total suficiencia.

Cita Bíblica:

Ya es Hora de que Despierten de Sueño… dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz —Romanos 13.11-12