Entrevista a María Paz Jarabrán, Directora del Hogar de Niñas de La Granja

Quizá muchos no lo saben, pero nuestra Alianza Cristiana y Misionera tiene bajo su alero no solo iglesias, sino también colegios en los que se busca la mejor enseñanza, difundir la palabra de nuestro Dios a través de la educación, y el Hogar de Niñas de La Granja, lugar del que quizá hemos escuchado muchas veces por las ofrendas especiales hechas en nuestra iglesia, pero de la que no sabemos más allá que eso. Y es que este hogar, el cual se encuentra en la comuna de La Pintana en Santiago, es un lugar que cumple una función muy importante para cerca de 70 niñas y adolescentes que llegaron hasta allí luego de salir de realidades familiares vulnerables, que se nos hace una verdadera misión el que puedan conocer más sobre este lugar. Es por esto que, aprovechando la visita que realizó María Paz Jarabrán, la directora del Hogar de Niñas, hasta Puerto Montt para dar a conocer sobre el lugar en la Convención Nacional de Jóvenes Aliancistas, es que tuvimos una conversación con ella donde nos contó un poco de su experiencia trabajando en el Hogar, además de como es que Dios ha bendecido de gran manera a todas las niñas que viven en el.

-¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando todos estos años en el hogar?

«Todo estos años que llevo trabajando en el hogar han sido bien fuertes y muchas veces difíciles, las personas tienen que entender que las niñas que llegan al lugar no llegan por decisión propia, es casi su última opción luego de que un juez o juzgado deciden sacarla de sus familias donde han sufrido violencia física, psicológica y sexual. Entonces en nuestro hogar recibimos niñas muy vulnerables, niñas que han pasado por mucho y han sufrido, y es ahí donde nosotros trabajamos para que ellas puedan volver a insertarse en la sociedad y ser personas de bendición.»

-Bajo ese aspecto, ¿De cuán ayuda ha sido que en el hogar trabaje un equipo de personas cristianas?

Según mi opinión, eso ha sido una de las cosas que más nos ha ayudado. Aquí en el hogar trabajan varias personas y todos ellos han tenido que ver toda esta realidad fuerte, pero el tener personas que creen en Dios es algo fundamental, ya que ellos nos permite primeramente estar todos en sintonía, y además el poder ayudar siempre a estas niñas bajo la palabra del Señor. Realmente es difícil estar aquí porque las realidades que uno ve son siempre tan distintas, pero el contar con personas cristianas parra ayudarlas nos ha permitido poder guiar siempre a estas niñas en la voluntad de nuestro Señor.»

-Cuéntame un poco, bajo tu experiencia, cómo es que Dios ha ayudado a las niñas del hogar.

«De verdad que yo no tengo palabras para describir cuan bueno ha sido Dios con nosotros, con los que trabajamos en el hogar y con las niñas. Han llegado tantos casos de pequeñitas que las han tenido que sacar de realidades muy vulnerables, con familias alcohólicas, adictas a las drogas y donde hay violencia física y psicológica, y el tenerlas acá ha sido un gran desafío, pero la ayuda que nos ha dado Dios para poder tratarlas, cuidarlas y enseñarles ha sido maravilloso. Sinceramente tenemos un Dios tan grande que él con su infinito amor nos puede cubrir y amar a todos, sobretodo a niñas que han sufrido tanto como ellas. Nuestro Señor ha permitido que podamos guiarlas y hacerlas niñas que crean en él, que le sirvan y que lo amen tanto como nosotros. Y eso sinceramente es algo impagable de presenciar.»

-Finalmente, ¿Qué es lo que podemos hacer para ayudar en el hogar? Porque muchos aliancistas conocen de su existencia, pero muchas veces no saben como poder hacer algo para apoyarlas.

Mira, las formas para ayudar o entregar apoyo son muchísimas, estas niñas realmente necesitan personas que las apoyen, que las quieran y que quieran compartir con ellas. Son niñas que han pasado por tanta vulneración, que el amor fraternal que podamos darle es lo mejor. Porque muchas veces se cree que el apoyo tiene que ser o solamente monetario o solo con cosas, pero no es así, perfectamente las personas pueden venir hasta aquí y compartir con ellas, estar con ellas, visitarlas, y eso será de muchísima ayuda para ellas. Así que yo les hago un llamado a que vengan al hogar, que las conozcan y que les entreguen cariño. Cualquier forma de ayuda pueden hacerla llamando a mi número que es el +56990704617 o enviando un correo a direccionhogar@acym.cl. De verdad que las niñas lo van a agradecer mucho.

El llamado es claro, colaboremos con el Hogar de Niñas no solamente de manera económica, sino también con oraciones por sus vidas y el amor fraternal que tanto necesitan. Si estás cerca o si tienes la posibilidad de ir a visitarlas, no dudes en hacerlo, ellas te lo agradecerán.

Print your tickets

shares