Debemos guiar, cuidar y proteger bajo el alero de Dios a nuestras esposas, hijos, familias, amigos y vecinos. Ser protectores de nuestros pastores y toda la hermandad de la ACYM.
Nuestro pensamiento:
SOLO DIOS ES SUFICIENTE EN NUESTRAS VIDAS, ÉL PUES, SUPLIRÁ TODAS NUESTRAS NECESIDADES.